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CGT no olvida, a 11 años del horror, hablan víctimas de tortura y violación en Atenco.

En Málaga, a 12 de noviembre de 2017.

Desde la Confederación General del Trabajo (CGT), ni perdonamos ni olvidamos lo vivido, "hace 11 años fueron torturadas, mancilladas, criminalizadas, llamadas “mentirosas” y hasta perdieron su nombre. Siendo conocidas como “las violadas de Atenco”.

“Por supuesto que nos significa el nombre (de Peña Nieto) porque resuena, porque le preguntan, porque nos dijo mentirosas, nos dice algo que esté arriba, pero va más allá de él lo grave que es que ocurran estas cosas, y no importa si es lo nuestro o si es Ayotzinapa o si son otras mujeres que fueron torturadas y que parece que todas fuimos torturadas por los mismos, es grave que esto ocurra, y que lo tapan pero llega un momento en que no lo pueden tapar más y esto es lo que ha hecho esta denuncia”, sostiene Norma Jiménez.

No es sólo Peña Nieto

Impulsoras de la campaña “Rompiendo el Silencio” para denunciar la tortura sexual, las mujeres recuerdan que no sólo es Peña Nieto, quien incluso en campaña presidencial reconoció su responsabilidad en los hechos de represión, sino toda una gama de funcionarios y exfuncionarios que siguen activos, entre ellos Eduardo Medina Mora, exresponsable de la PFP y hoy ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Apunta Italia Méndez: “Es parte de la impunidad que hay en el país que Peña Nieto sea ahora el presidente, pero podemos voltear a diferentes niveles de gobierno o de poderes y vamos a ver a quiénes orquestaron ese operativo ocupando los altos niveles de poder del país, no solamente al Ejecutivo, ahí están en la Suprema Corte, son ellos los que han afectado de manera muy profunda a miles de familias en el país y siguen ocupando altos cargos, y eso nos demuestra qué tan podrido está el Estado mexicano y lo necesario que es hacer estas denuncias”.

Patricia Torres, quien resalta que los hechos del 3 y 4 de mayo de 2006 truncaron los proyectos de vida de las mujeres violentadas, puntualiza que el objetivo central de las 11 de Atenco al llegar a la CoIDH no es revancha contra quien fuera gobernador del Estado de México y reconociera su responsabilidad al ordenar el operativo policiaco contra pobladores de San Salvador Atenco,  activistas e integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.

“Como medida de reparación y garantías de no repetición, queremos que acepten lo que pasó, que yo no tuve la culpa de que por haberme manifestado, me hubieran torturado, me hubieran violado; queremos que se diga qué pasó, que se les ponga nombre y apellido, a los autores tanto materiales como intelectuales todos los que tuvieron que ver ahí incluyendo a los altos mandos y el mismo gobernador que salió a los medios a reconocer lo que había pasado, de autorizar la fuerza dura y que lo volvería a hacer”.

Torres, quien un tiempo se autoexilió del país, temerosa de ser víctima de represalias por denunciar los hechos, resalta que las mujeres de Atenco tienen presente qué detonó la represión y la tortura sexual.

“No se nos olvida que fue por un megaproyecto económico, construir un aeropuerto internacional, lo que querían era arrebatar a la gente las tierras de toda esa zona, San Salvador Atenco y Texcoco, no olvidamos que Peña Nieto defendió los intereses económicos muy a pesar de lo que se nos pudo haber violentado”, recuerda.

“Rompiendo el Silencio”

¿Qué ocurrió?

El 3 y 4 de mayo de 2006, por orden del entonces gobernador Enrique Peña Nieto, tuvo lugar un operativo policial en las localidades de Texcoco y San Salvador Atenco, estado de México.

El objetivo era ponerle fin a un movimiento de protesta surgido como oposición a un proyecto para construir un nuevo aeropuerto para Ciudad de México en el municipio de Atenco.

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) se enfrentó con policías del estado de México por un conflicto vecinal debido a la instalación de vendedores de plantas y flores en un mercado municipal.

En ese primer enfrentamiento los agentes de seguridad quedaron en desventaja ante los vecinos de Atenco, pero al día siguiente regresaron apoyados por la Policía Federal y helicópteros e implementaron un violento operativo.

Y luego se desató el horror.

Dos personas murieron, decenas de mujeres fueron abusadas y más de 200 personas resultaron detenidas.

¿Qué dicen las víctimas y los organismos de derechos humanos?

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que tras una denuncia recibida en abril de 2008 y años posteriores de estudio presentó el caso el 27 de septiembre ante la Corte IDH, asegura que la detención de las 11 mujeres que presentaron la denuncia fue ilegal y arbitraria y considera:

  • "Acreditada la existencia de graves actos de violencia física y psicológica", incluyendo diversas formas de violencia sexual en contra de las 11 mujeres, y de violación en el caso de siete de ellas.
  • Los actos, que calificó como tortura de distinto tipo, fueron cometidos por agentes estatales.
  • El Estado mexicano incumplió con su obligación de investigar los hechos con la debida diligencia y en un plazo razonable.
  • Determinó que hubo afectaciones a la integridad psíquica y moral en perjuicio de los familiares de las víctimas.
  • En el informe de admisibilidad de la Comisión se afirma que las víctimas reportaron haber sufrido por parte de los policías violación por vía oral y vaginal con dedos y otros objetos, tocamientos en los genitales y pellizcos y mordidas en los senos.

    Las 11 mujeres que presentaron el caso ante la CIDH son: Mariana Selvas, Georgina Rosales, María Patricia Romero, Norma Jiménez, Claudia Hernández, Bárbara Méndez, Ana María Velasco, Yolanda Muñoz, Cristina Sánchez, Patricia Torres y Suhelen Cuevas.

  • La Iglesia católica de México se indigna por la violencia contra sacerdotes y acusa a las autoridades
  • Algunas eran periodistas y estudiantes que fueron a cubrir las protestas, una era médica y fue a atender a los heridos, y otras estaban de compras en el mercado de Texcoco.

    Algunas simplemente iban caminando por la calle, de acuerdo a una reciente investigación deThe New York Times en la que algunas de las mujeres hablaron públicamente por primera vez.

    Suhelen Cuevas le dijo al diario estadounidense que casi el único contacto físico que puede mantener con su pareja es tomarse de la mano.

    “Me quitaron la mitad de mi vida”, aseguró.

  • Las mujeres no sólo fueron abusadas sino que estuvieron entre ocho días y hasta dos años y ocho meses presas acusadas por distintos delitos, que incluían el uso de explosivos.

    “Ese día marcó mi vida, y lo único que quería hacer después era lastimarme", le afirmó Claudia Hernández al Times.

    "Me siento tan chiquita comparada con lo que era. Me pregunto: ‘¿Qué he hecho en estos diez años?’ (...) Supongo que sobrevivir”, agregó.

Estos hechos sucedieron ya hace 11 años, pero el daño personal persiste para siempre.

Cercana la fecha de las Violencias Machistas y Patriarcales (25N), ésta debe ser recordada y seguir siendo denunciada públicamente, ya que desgraciadamente no es un caso aislado de violencia hacia el género femenino con el impacto directo, negativo, hacia los menores (hijos e hijas de ELLAS), sino uno más...

 

Fuentes: http://www.proceso.com.mx/484931/a-11-anos-del-horror-hablan-victimas-tortura-violacion-en-atenco

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37514239

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