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Barricada de Papel nº 9

{EDITORIAL:}


{Una primavera caliente}

Tras el éxito de la huelga general del 29 de marzo el ambiente se ha caldeado. Los incidentes de la jornada de huelga en Barcelona han servido como excusa para profundizar en la vía represiva, algo por otra parte necesario para el poder ante la evidente impopularidad de las medidas impuestas. Y es que no hay nada menos democrático que un gobierno que, igual que el anterior, reconoce que sus medidas son “impopulares”, aunque traten de disimular que también son “antipopulares” haciendo gala de un despotismo ilustrado netamente autoritario. Nada democrático tampoco pretender que una victoria electoral pueda justificar la restricción de derechos como el de huelga, reunión o manifestación que son tanto o más fundamentales que el derecho al voto. De la misma forma que el régimen nazi no era democrático cuando, a pesar de su victoria electoral, suprimió los derechos y libertades conquistados en Alemania, la mayoría absoluta, que no es más que el poder de la minoría más grande que acude a las urnas, no legitima la represión, y menos aún cuando se ha obtenido con promesas fraudulentas como ha reconocido el propio gobierno.

La estrategia es antigua, tratar de presentar el conflicto social como un conflicto de orden público, confundir la injusticia con la inseguridad, la desobediencia con el delito, la movilización con la algarada y las propuestas de cambio con el caos. El anunciado endurecimiento del código penal que pretende equiparar la desobediencia con el atentado a la autoridad, o lo que es lo mismo, la resistencia pacífica con la respuesta violenta, considerar pertenencia a organización ilícita la convocatoria en internet de movilizaciones no autorizadas o calificar de terrorismo cualquier incidente callejero, son medidas que suponen una auténtica “vasquización” del estado que extrapolan el discurso antiterrorista a todo conflicto social. Estas amenazadoras medidas represivas, materializadas ya en el secuestro de la compañera Laura Gómez y el de otros sindicalistas y activistas sociales, no van a amedrentar a unas clases populares que un año después del 15M tienen aún más motivos para la indignación.

La creciente amenaza responde a la creciente respuesta de los trabajadores y trabajadoras que han protagonizado la última huelga general, han confluido en las distintas mareas (verde por la educación, blanca por la sanidad, roja por los parados...), han revitalizado el primero de mayo y se disponen a celebrar por todo lo alto el aniversario del 15M con unas jornadas mundiales que tendrán lugar del 12 de mayo, día reservado para las masivas manifestaciones, hasta el 15 de mayo cuando se pretende conmemorar el aniversario del movimiento con acampadas y acciones disruptivas.

Los trabajadores y trabajadoras deberán, como siempre, luchar por sus derechos. La estrategia del miedo del gobierno solo responde a su propio temor. Saben que carecen de legitimidad y de apoyo para llevar a cabo el actual ataque a las conquistas sociales. Que solo la ficción electoral es capaz de otorgar un poder mayoritario a quien tiene en contra a la mayoría de la población. Que por tanto tendrán que enfrentarse a fuertes movilizaciones en la calle y que solo les queda la huida hacia adelante de la represión. En los próximos meses la unidad y la fuerza de las luchas populares deberá contraatacar, no solo para detener el retroceso en los derechos ya perdidos sino para reconquistarlos de nuevo e ir incluso más allá.

Acabamos de celebrar el primero de mayo como homenaje a los obreros anarquistas que fueron asesinados en la lucha exitosa por la jornada de 8 horas. La historia nos enseña que las victorias sociales son posibles a pesar de una represión incluso más cruel y sanguinaria que la actual. Nadie quiere más mártires y gracias a los muchos que ya tuvimos hoy tenemos unas mínimas garantías y la obligación de defenderlas. Pero es preciso que quede bien claro que si no nos amilanamos en el pasado y en peores circunstancias, no vamos a hacerlo ahora.

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{CONTENIDOS DESTACADOS:}

La Asamblea


- Una primavera caliente (pdf) Editorial

- Más allá de la Huelga General (pdf) Paco Zugasti

Especial 15M


- El 15M y el sindicalismo: Una confluencia necesaria (pdf) José Candón

- 15M: Un año de indignación (pdf) José Candón

Sindicalismo en Acción


- Mujeres de CGT, lecciones de dignidad (pdf) Antonio Somoza

Nuestro Entorno


- Empresas españolas explotan a los obreros y obreras marroquíes en la región de Agadir (pdf) Mouatamid

Memoria


- Reivindicando la memoria de la deportación (pdf) Ángel del Rio



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