Foto arton3284
Sin comentarios 1874 veces visto

La CGT propone el campo de concentración de Saltés en Huelva y la aldea de Membrillo Bajo en Zalamea como símbolos de la memoria

Isla Saltes: Lugar de memoria

La CGT propone que el campo de concentracion de Saltes en Huelva y la aldea de Membrillo Bajo sean simbolos de la memoria historica ? El presidio marismeno fue un centro de clasificacion de prisioneros y represion.

El grupo de trabajo para la recuperacion de la memoria historica de la Confederacion General del Trabajo (CGT) ha propuesto a la Consejeria de Gobernacion y Justicia que inscriba en el Catalogo de lugares de la memoria historica de Andalucia al campo de concentracion de prisioneros de guerra de la Isla Saltes. La iniciativa incluye otros centros de internamiento franquistas de Sevilla, Malaga, Cadiz y Granada. Tambien incluiran en su propuesta la aldea de Membrillo Bajo, arrasada por los falangistas en 1937.

El campo de concentracion de Saltes no salio a la luz oficialmente hasta que hace un ano el Tribunal de Cuentas abrio sus archivos a los investigadores. Entonces se confirmo que en ese centro llegaron a ingresar mas de 3.000 prisioneros republicanos de la campana de Levante y Cataluna que soportaron unas condiciones de vida muy severas, en medio de la marisma, a la intemperie, soportando largos periodos de hambruna y abandono.

Al mismo tiempo que aparecieron los documentos contables de Saltes y las listas de presos se ha ido destapando la funcion del presidio maritimo.

Se sabe, por las investigaciones de Francisco Espinosa, Jose Maria Garcia o el profesor Javier Rodrigo (Universidad de Zaragoza) que Huelva fue uno de los lugares elegidos por el ejercito de Franco para poner en marcha el trabajo esclavo destinado a los prisioneros de guerra republicanos capturados.

El historiador Jose Luis Gutierrez apunta en sus conclusiones sobre los anos de plomo del franquismo que el campo de Huelva fue mas bien "un tetrico lugar de clasificacion de prisioneros" y que las llamadas de ayuda a la poblacion realizadas por el propio ejercito y la autoridad militar para que colaboraran en el mantenimiento del presidio aislado coincidieron en el tiempo con las de lugares similares como Puerto Real (Cadiz).

Sin embargo, la aparicion de manuscritos de presos que lograron sobrevivir a Saltes aportan mas luces a lo que aquello era en realidad.

Muchos de los presos fueron torturados, pateados y golpeados salvajemente por sus captores y responsables del campo, en algunos casos hasta llegar a matarlos. Asi consta en la confesion de uno de los internos, procedente del Andevalo, donde se cita expresamente estos casos de tortura. Es la primera vez que sale a la luz un documento de estas caracteristicas pues hasta ahora las fuentes consultadas y testigos directos e indirectos del campo no habian aportado datos de la vida en el interior relacionados con muertes de presos en el centro que se encuentra frente a las mismas calles de Punta Umbria.

Muchos de sus habitantes, especialmente mujeres, consiguieron con sus aportaciones de comida y ropa mantener con vida a muchos de los ingresados en plena marisma.

Los presos de Saltes no llegaron a constar en los datos penitenciarios de la prision de Huelva, una institucion que conserva archivos con nombres y apellidos desde 1918.

La propuesta de CGT se fundamenta en el Decreto 264/2011 por el que se crea y regula la figura de Lugar de Memoria Historica de Andalucia y se establece un procedimiento para formar el catalogo de Lugares de Memoria andaluces. En su apartado 1o de su articulo 4o se subraya que "se iniciara de oficio por acuerdo de la persona titular del comisariado para la Recuperacion de la Memoria Historica, ya sea por iniciativa del propio comisariado, ya sea a peticion de personas o entidades interesadas".

La existencia del campo de concentracion de Saltes ha sido narrada por Gregorio Jimenez Vidosa, ex alcalde de Punta Umbria en algunos de sus escritos. Vidosa cuenta que en la localidad marinera, que contaba en los anos 30 con unos 1.000 habitantes, se celebraban reuniones para coordinar y organizar la ayuda a los presos republicanos. Algunos lugares eran accesibles y por ellos se les llevaba ropa, comida e incluso tabaco. Familiares de algunos de los presos regresaron a Punta Umbria para agradecer a la gente su ayuda.

Otros testimonio del acontecer en Saltes lo ofrecio Isabel Hernandez Martinez (Ayamonte 1922). Isabel fue una de las mozas que paso a la otra banda para llevar comida a los cautivos de Franco. Formaba parte del grupo que lidero Bella la de Pinito. Los testimonios de Isabel Hernandez han servido para reconstruir algunas zonas del campo que fueron utilizadas por los militares. Queda por confirmar que los presos del campo de Isla Saltes fueran usados como mano de obra esclava en las obras del Puerto de Huelva.

Fuente: HTTP://WWW.HUELVAINFORMACION.ES/ARTICLE/PROVINCIA/1084308/ISLA/SALTES/LUGAR/MEMORIA.HTML

Recomendados

La Audiencia Nacional tumba el ERE de Atento

La Confederación General de Trabajo (CGT) informa que en el día de hoy, 12 de noviembre, la Audiencia Nacional ha decidi [...]

Los/as trabajadores/as de los servicios de emergencias ante el Plan Romero 2015

CGT denuncia que el servicio 112 Andalucía (Cádiz, Sevilla y Huelva) no ha realizado formación alguna a la plantilla de [...]

Un día después del "Día de las mujer". La fosa de las mujeres de zufre.

No está de más recordar, el día siguiente al "día de la mujer" que sigue sin resolverse el episodio del asesinato (fusil [...]

0 comentarios

Aún sin comentarios

Puedes ser el primero en comentar esta noticia!

Deja tu Comentario

Tu email no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con el simbolo *

¿ Cuanto es cinco + tres ?

Los comentarios están moderados, por lo que no se garantiza su publicación. La web no se hace responsable de los comentarios vertidos, al tiempo que se reserva la eliminación de los comentarios de carácter sexista, racista, autoritario, o arbitrariamente insultantes hace personas concretas, así como el bloqueo del usuario que de forma reiterada no respete estos límites.