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Respuesta de CGT al artículo del Diario de Cádiz "El fuero de Delphi"

CGT ha escrito una carta al Director del Diario de Cñádiz en respuesta al artículo publicado en ese medio "El fuero de Delphi".

{Carta enviada por CGT Cádiz:}

{Estimado Sr. Director del Diario de Cádiz}

Nos dirigimos a Ud. tras la publicación en el diario que dirige, de un artículo firmado por el Sr. Juan M. Marqués Perales, en el que éste manifiesta su opinión, -libérrima por cierto-, sobre Delphi y la situación actual de este asunto.

Como quiera que la opinión es y ha de ser libre, pero al menos fundada en hechos ciertos y verdaderos, nos vemos en la necesidad de, acogiéndonos a la Ley Orgánica del Derecho de Rectificación, remitirle unas correcciones y acomodos a lo sucedido.

No Sr. Marqués, Delphi no cerró en febrero de 2007 sino en julio y siendo una cuestión accesoria, no deja de ser una significativa coincidencia con el compromiso de la Junta: las inmediatas elecciones.

No Sr. Marqués, Delphi no despidió a 1.884 trabajadores; el total de personas afectadas es de casi dos mil, porque hay un colectivo importante de afectados, que provienen de la empresa auxiliar, proveedora o suministradora de piezas o recursos a la matriz. Y una treintena que no quisieron implicarse.

No Sr. Marqués, sus datos ni siquiera cuadran con las cifras que aporta; 538 pendientes, más 100 de Gadir, más 350 de Alestis, más 600 prejubilados y 170 de trabajo eventual, no suman los 1.884 de su dato, suman 1.758 personas.

Pero dejando de lado cuestiones numéricas, que pueden deberse a gazapos, aunque son tragedias conmovedoras en una sociedad avanzada, queremos refutarle el fondo de su escrito de opinión.

Los trabajadores de Delphi y sus empresas auxiliares NO han deteriorado su imagen, ha sido la opinión publicada, como la suya Sr. Marqués, la que imputando o sugiriendo inexactitudes e incluso calumniando y adjudicando como en anteriores escritos –caso de absentismo-, han desmejorado su reputación y fama. No olvide, que en Cádiz no sólo están desempleados los trabajadores de Delphi, hay decenas y decenas de miles de parados, algunos con trienios o quinquenios de paro. ¿Por qué no se instalan las empresas? ¿Por qué no se reduce el desempleo? ¿Todos tienen mala imagen? ¿Tiene mala imagen Cádiz?

No Sr. Marqués, ni Cádiz –con su récord de paro-, ni la Bahía ni los ex trabajadores de Delphi tienen descrédito y abundar en este aspecto, además de ser falso, es injurioso.

Las personas acogidas al Protocolo de 2007 no son privilegiados, son parados, que en la negociación por el cierre, decidieron apostar por mantener el empleo que tuvieron: estable, digno, remunerado, con garantías, cotizando a Seguridad Social, … No como los que se crean en estas fechas de economía sumergida. ¿Acaso defender eso es ilegal? ¿Ilegítimo? ¿Abusivo? ¿Defiende Ud. el “Laissez faire, laissez passer”, o “la mano invisible”? ¿Sin regulación básica?

Cuando Delphi decidió cerrar en Cádiz no fue porque en Finlandia, Dinamarca o Luxemburgo fueran mejores obreros; sino porque en Chequia en Hungría o en Marruecos tienen menos derechos, menos salario, menos garantías y no cotizan a sanidad ni pensiones públicas. Esa es la realidad. Y la CGT defiende el EMPLEO en cualquier circunstancia, sea Delphi, o Astilleros, o Altadis, o Bolidén, o Santana ... pero empleo de calidad, no de semiesclavitud.

Le podía imputar la idea, de que Ud. pretende un obrero europeo pero con rasgos étnicos chinos. Me temo que esa idea hoy prospera entre los capitalistas y librecambistas de toda laya. Pero no se canse Sr. Marqués, en Cádiz todos sus habitantes saben lo que se barrunta con el empleo: flexibilidad, disponibilidad, restricciones, productividad, precariedad, recortes, mala jubilación…

Su afirmación de: al pasar los días y mantener las dos Consejerías su posición, el conflicto se endurecerá; es más que posible que la CGT se haga con el control y, entonces comenzará una espiral sin control. Díganos Sr. Marqués, la CGT se hará con el control: ¿de las Consejerías? ¿Del Protocolo? ¿Del movimiento asambleario? ¿El control de la espiral sin control? Sea más concreto.

La espiral sin control es una imagen poco descriptiva de los hechos; toda espiral inicia su curva en un punto ¿ha encontrado Ud. el desencadenante de ella? ¿Prevé su final? Mire Sr. Marqués quien arroja una bola de nieve por la pendiente, debe saber qué ha hecho, qué secuelas puede tener y sobre todo debe reparar las consecuencias de palabras mal usadas o usadas intencionadamente mal.

La CGT lideró en 2005 las ideas de su afiliación, recuerde Ley Orgánica 1/85, y planteó las exigencias que pudo, no las que quiso, que son más avanzadas, porque como sabrá, el Comité de Empresa -Ley ordinaria 1/95- contenía más sindicatos y con mayor representación y más peso en la Negociadora. El Convenio de Delphi no fue sindical, sino de representación colectiva. De todos modos, la firma no fue impuesta, nadie puso armas, amenazas, ataques o agresiones sobre la mesa y menos la CGT, para que supusiera coacción o intimidación. ¿Ha leído Ud. las actas de negociación? ¿Presenció las reuniones? No nos impute lo que desconoce absolutamente. La CGT está dispuesta a aportarle cuantos documentos y actas necesite, para rellenar otro día una columna de opinión, pero ajustada a la verdad. Rectifique Sr. Marqués, no hay oprobio en reconocer el error. No nos impute la muerte de Delphi, ya le he informado, de que su marcha se debió a la avaricia y mezquindad de los socios capitalistas del fondo de inversión, que mantenía financieramente a Delphi, no a la CGT.

La falta de información veraz sobre este desafortunado asunto (cierre de Delphi y su industria auxiliar) ha supuesto corromper los hechos y difundir rumores ignominiosos e infundados. Los ex trabajadores de Delhi y de su industria auxiliar no se cogen al Protocolo como un clavo ardiendo, es un compromiso PÚBLICO del Gobierno de Andalucía, quizás a Ud. le merezca poco crédito, pero nosotros y hasta el último momento, lo vamos a exigir siempre. Y por favor si quiere reprender a la Junta de Andalucía, cuente con la CGT, pero cuando tenga argumentos ciertos y contundentes. Descalificar por descalificar no lleva más que a la frustración.

Finalmente Sr. Director de Diario de Cádiz, quedamos a la espera de la publicación de esta rectificación, por describirse hechos inciertos, por imputársenos acciones falsas y por contener interpretaciones insidiosas.

Reciba un cordial saludo.

En Cádiz a 15 de noviembre de 2010.

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Artículo del Diario de Cádiz al que se responde:

{El fuero Delphi}

El privilegio lleva al abuso: los ex empleados de la multinacional que aún no han sido contratados, y que siguen adoptados por la Junta, quieren trabajar, pero en su sector.

Ex trabajadores de Delphi protestan el miércoles en San Fernando al paso del coche de Rubalcaba.

LOS tiempos cambian más que los días. Cuando Manuel Chaves comenzó esta legislatura, su Consejería estrella iba a ser la de Vivienda, un departamento llamado a sostener el sector de la construcción gracias al impulso de las casas de protección oficial. Hoy ni hay Consejería de Vivienda ni el Gobierno central quiere ayudar a construir más VPO. Hasta Manuel Chaves se fue. Los tiempos cambian una barbaridad: cuando Delphi cerró en febrero de 2007, hay quien afirmó en el Gobierno andaluz que había 3.000 nuevos empleos de camino hacia la Bahía de Cádiz para recolocar a los 1.884 empleados que Delphi dejó huérfanos. Hoy, aún quedan 538. Un centenar se colocó en Gadir Solar; 350 en Alestis -una empresa semipública que aún no tiene actividad, pero que paga los sueldos-; casi 600 se prejubilaron, y unos 170 consiguieron trabajos eventuales, por lo que aún siguen tutelados por la Junta.

Fue entonces, en el año 2007, con unas perspectivas económicas que sustentaban la llegada de empresas tecnológicas en esta comarca, cuando se cometió el error, el error Delphi, por el que la Junta se comprometió a recolocar, reconvertir, acariciar, mimar, prejubilar o contentar a toda la plantilla. Visto al día de hoy, fue una locura sideral. En el Consejo de Gobierno había quien hubiera preferido otra solución: prejubilar a un tercio, ayudar a la indemización por despidos de otro tercio y comprometerse a la recolocación del resto, unos 600, pero se optó por una paz a plazos.

Uno de los acuerdos con los sindicatos, el del 4 de julio de 2007, comprometía a la Junta a encontrar una solución laboral a todos los empleados. Un compromiso, no obstante, un tanto vago, del que hay serias dudas de su uso legal. El caso es que las consejerías de Economía e Innovación han anunciado que dejarán de pagar a esos 538 el próximo 28 de febrero, y -claro- las pitadas han vuelto a las calles y, posiblemente, regrasarán las movilizaciones de unos trabajadores que, por desgracia para ellos, han deteriorado durante estos años su imagen ante la opinión pública y, lo que es peor, ante posibles empleadores. El pasado miércoles, un grupo de ellos se manifestó en San Fernando delante del Teatro de las Cortes, donde el vicepresidente Rubalcaba fue a entregarle el premio a la Defensa de la Libertad de Expresión a Mario Vargas Llosa.

A medida que pasen los días, y de que estas dos consejerías mantengan su posición, el conflicto se endurecerá; es más que posible que el sindicato CGT se haga con el control y, entonces, comenzará una espiral sin control. Y es que este mismo sindicato fue quien lideró el convenio de Delphi del año 2005, el mismo que certificó la muerte de la factoría como bien habían presentido varios ejecutivos que se marcharon de allí antes de un cierre previsible.

Los trabajadores de Delphi fueron adoptados por la Junta. Y todo el mundo aplaudió. La presión política que ejercieron a las puertas de unas elecciones municipales y el apoyo que consiguieron en todos los ámbitos ante una hecatombre laboral como la que acometió la multinacional norteamericana procuraron esta solución que, con los años, se ha revelado transitoria. Nada nuevo: en Santana, la Junta pasó a adoptar directamente a la empresa y a sus pérdidas millonarias. En Huelva, en los Astilleros, se ha llegado recientemente a una opción más moderada, pero que también deja a 54 trabajadores con un compromiso de recolocación. Si ésta no se produce, recibirán una indemnización de 60 días por año trabajado con un límite de 42 mensualidades. El error, sin duda, es el compromiso que una administración adquiere con unos empleados que proceden del sector privado y que reciben un trato diferenciado y privilegiado frente a aquellos otros excedentes de una pequeña o mediana empresa donde la presión de la protesta no ha podido ser mayor.

Y es que el privilegio lleva al abuso. En Dephi, no sólo hay que buscarles un trabajo, sino que, además, hay que encontrarlo en el sector del metal, de tal modo que los empleados no pierdan su posición respecto a la que tenían en la factoría de componentes de automóviles. Una locura sideral que, al día de hoy, con un millón de parados en la comunidad, es un fuero difícil de aceptar, aunque esté firmado.


- Noticia en Diario de Cádiz: "El fuero Delphi"

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