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Starbucks es uno de los principales proveedores y tostadores de café del mundo, disponiendo de más de 10.000 locales por todo el planeta. En el Estado español hay unos 43 de ellos. Con esta acción, CGT ha querido dar a conocer la cara menos amable de esta cadena de cafeterías, pues tras ella existen unos intereses económicos que humillan tanto a las personas que producen el café como a las que trabajan en sus establecimientos.
En lo laboral, esta cadena se está dando a conocer por una política represiva en el terreno de las libertades sindicales. Desde 2004, miembros del sindicato IWW (Industrial Workers of the World – Trabajadores Industriales del Mundo) están realizando campañas para defender los derechos de los/as trabajadores/as. La respuesta de Starbucks ha sido la intimidación para impedir que éstos se afilien a IWW, llegando al extremo de despedir a varios compañeros. Tras haber llegado a un acuerdo sobre alegaciones laborales en su contra, Starbucks Coffee Co. vuelve a ser objeto de una queja ante la Junta Nacional de Relaciones de Trabajo (NLRB) por el despido de Daniel Gross y Joe Agins, activistas del Sindicato de Trabajadores de Starbucks (SWU, parte de IWW). El 12 de junio de 2007, en la Junta Laboral de Manhattan, se abre otro proceso contra Starbucks por incumplimientos de derechos laborales en cuatro cafeterías, que afecta a más de diez compañeros y compañeras. Las principales reivindicaciones del SWU son salario digno, horarios estables y seguro médico. La presión que está ejerciendo este sindicato ya ha empezado a dar como resultado algunas mejoras laborales.
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